La búsqueda del equilibrio en el reportaje

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Como todos los años por estas fechas, la Facultad de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández  de Elche deja apartadas las clases durante dos días para celebrar las Jornadas Internacionales de Periodismo, las primeras que podían seguirse vía streaming.

Se cumplía la octava edición de un acontecimiento marcado en rojo en el calendario de todos los docentes. Y no es para menos, ya que por el Aula Magna del edificio Altabix han pasado profesionales de la talla de Sergio Sauca, Alberto Arce, Indira García, Ramón Lobo, o más recientemente, Albert Montagut.

La temática de las jornadas tituladas “El reportaje televisivo: hibridación y auge de un género” giraba en torno a la creación y desarrollo del reportaje como un elemento de  información y entretenimiento a partes iguales, un binomio en constante lucha por discernir lo que es real de lo que es pura diversión al servicio del ciudadano.

Entre los ponentes que participaron en las distintas conferencias  cabe destacar la presencia de  Gema Soriano, directora de Repor en TVE, que ofreció una de las mejores exposiciones de todas las jornadas y abrió un intenso debate sobre el manejo de las fuentes en la televisión. Su intervención arregló el desaguisado provocado por la ausencia de Alicia Gómez, exdirectora de Informe Semanal, cuya figura había suscitado gran interés entre los asistentes.

Bienvenido León, profesor de Producción Televisiva de la Universidad de Navarra y director de Urban TV, inauguró esta edición con una ponencia sobre las tendencias actuales en el reportaje audiovisual. Basándose en el libro “Cómo convertir un buen guión en un guión excelente” el ponente desarrolló diez ideas a tener en cuenta para la elaboración de un reportaje con rigor (independencia política, huir del sensacionalismo, no forzar la realidad…).

Y he aquí la cuestión principal que se abordó durante el primer día de conferencias y debates: la verdadera naturaleza del contenido en televisión. Numerosos fueron los programas televisivos que salieron a la palestra para ser blancos de las críticas: 21 días, Diario de o Españoles por el mundo, sufrieron los envites de los ponentes durante toda la jornada.

“En ocasiones el entretenimiento  prima sobre la información y se corre el riesgo de caer en la telerrealidad”, afirmó León antes de añadir que “estos formatos ofrecen una realidad fragmentada y descontextualizada”. No le falta razón al ponente. La sociedad está en gran medida a merced de los impactos vertiginosos de la imagen, pues recibe la visión parcial de los que tienen en su mano el poder de la información. Se encuentra condicionada por la intencionalidad de quienes programan, filtran unos datos y dan prioridad e impulsan otros. La lucha por el control de las mentes es una evidencia que en nuestro país se puede entender tras la polémica toma de decisiones en TVE después de la victoria del PP en las pasadas elecciones.

Bienvenido León (izquierda) junto al profesor de la UMH José Alberto García Avilés.

Bienvenido León (izquierda) junto al profesor de la UMH José Alberto García Avilés.

Lejos de distanciarse de su predecesor, Eulalia Adelantado, Catedrática Audiovisual de la Universidad Politécnica de Valencia, siguió una línea similar pero profundizando todavía más en las características de ese binomio mitad entretenimiento mitad información creado por los medios actuales. “La transformación se evidencia en cambios estéticos, narrativos, de montaje y edición”, aseguró la catedrática. Pero, ¿perjudica este cambio en la gestión de contenidos televisivos sólo a quienes hacen televisión?

No. Esta nueva circunstancia afecta por igual a quienes se encuentran a los dos lados de la pantalla: a quienes la producen, porque su trabajo ha dejado de regirse por los criterios ético-profesionales que caracterizaban al trabajo periodístico (principios como el de veracidad o el de servicio público empiezan a carecer de sentido, en beneficio de criterios estrictamente comerciales y de rentabilidad); y a los consumidores, porque su actitud ante la pantalla ha cambiado. Ya no pueden contemplarla como un espejo, pues su misión es otra, ni pueden tampoco respetarla como una firme autoridad en el ámbito público porque la televisión ha renunciado en gran parte a la información en pos del espectáculo.

Este estilo de nuevos reportajes lo conoce bien José Miguel Almagro, reportero del programa Callejeros, uno de los primeros formatos en adaptar este lenguaje híbrido en España. El ponente dedicó parte de su comparecencia en defender el trabajo del reportero actual frente a las críticas recibidas por parte de los compañeros anteriores justificando que “a veces no se informa con tanto rigor por falta de tiempo”. Además, Almagro hizo alusión a los informativos aduciendo que “los sucesos se presentan como un retahíla de noticias seguidas porque engancha, dan morbo y son entretenimiento puro y duro”, con el fin de indicar que los “pasatiempos” ya forman parte de toda la parrilla televisiva y no de unos pocos.

En una línea similar a la de Almagro estuvo Gonzalo del Prado, periodista de Antena 3, que destacó que a la hora de realizar un reportaje se tiene que saber lo que se va a contar sin especular con los entrevistados y teniendo claro en qué partes del mismo se va a buscar un mayor entretenimiento y en qué otras se va a apostar por el rigor informativo: “la clave es encontrar las pepitas de oro entre los dos formatos”, advirtió.

Gonzalo del Prado expuesto a las preguntas de los asistentes.

Gonzalo del Prado expuesto a las preguntas de los asistentes.

En España el llamado infotainment, como se conoce irónicamente en USA a los informativos que apuestan por el entretenimiento por encima de la información, es evidente en cadenas como La Sexta y Cuatro, las últimas en llegar a la televisión antes del paso al TDT. Su incorporación a la pequeña pantalla supuso un paso clave a la hora de entender el modelo actual: la imagen transmite más que la voz, los contenidos políticos se introducen con presentaciones y posteriores narraciones sugerentes y provocativas, mayor interés en asuntos sociales y culturales, e inserción de publicidad. Ahora, este modelo ha ido adaptándose a todas las cadenas en la férrea lucha que mantienen por el control de la audiencia.

Decía Eva Hache en El Club de la Comedia que “en la actualidad con los programas de humor conseguías informarte y con los telediarios reírte”. Evidentemente no hemos llegado a tal extremo pero sí es cierto que la mayor parte de la información que consumimos está muy trivializada.

Un buen ejemplo de esta metamorfosis en la información televisiva es el caso de Dick Van Dyke, el popular actor que encarnó al deshollinador en Mary Poppins y que dio un salto al primer plano de la actualidad hace unos pocos días por un comentario en Twitter. Hace unos años esta noticia sería apropiada para un programa de corazón,  no para la práctica totalidad de los informativos y periódicos de todo el mundo.

Sin embargo, una de las exposiciones más críticas con la televisión actual fue la de Gema Soriano. La periodista definió de manera muy clara la profesión y criticó a los que se hacen llamar “reporteros de calle”, ya que la calle es “el hábitat natural de los reporteros” y no es algo digno de destacar. Soriano no se anduvo con rodeos y dejó claras sus ideas. Una de las declaraciones que más revuelo creó y que provocó el aplauso de todo el auditorio fue en relación al programa 21 días: “A mí lo que haga una chica 21 días me importa un pimiento” a lo que añadió que el periodista nunca debe ser el centro de atención.

El escritor y profesor de la UMH, José Luis Vicente Ferris, junto a uno de los invitados, Carlos del Amor.

El escritor y profesor de la UMH, José Luis Vicente Ferris, junto a uno de los invitados, Carlos del Amor.

Por último cabe señalar la ponencia de Carlos de Amor, de RTVE, quien dio una lección sobre como motivarse a pesar de que el público te dé la espalda. En una sociedad tan poco leída como la española, Carlos del Amor sigue luchando por introducir en televisión contenidos culturales. Escuchándole era difícil no pensar cómo, a pesar del desencanto que tiene sobre los gustos televisivos españoles, puede seguir trabajando en televisión. Pero la respuesta es clara. Carlos es una persona que respeta al público. Para él “éste es soberano. Si quieren ver trampolines en vez de un programa sobre cuadros habrá que poner trampolines”, cosa que no hace que él siga produciendo reportajes e intentando captar la atención del público.

Como siempre, las jornadas fueron seguidas por una audiencia más que notable. El hashtag “jpumh” tuvo gran repercusión en twitter e incluso Jordi Évole, presentador de Salvados, se refirió a ellas y prometió participar en ediciones venideras.

Las frases de JPUMH 2013:

  • Gema Soriano:

    “A mí lo que haga una chica 21 días me importa un pimiento”

  • Carlos de Amor:

    “No hay periodistas objetivos, lo que nos cuentan en la facultad es mentira”

  • David Roldán:

    “La música es el patito feo”

  • Eulalia Adelantado:

    “Puede haber entretenimiento de calidad”

  • Bienvenido León:

    “Una historia buena bien contada es una fórmula muy simple para cautivar a la gente”

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